martes, 1 de marzo de 2011

Un trabajito de Estética


IDEAS CENTRALES DE: INSTANTE POÉTICO E INSTANTE METAFÍSICO, POR GASTÓN BACHELARD
En primera instancia Bachelard comienza este ensayo con lo siguiente: “la poesía es una metafísica instantánea”1. Cuando se refiere a esto no se puede dejar pasar la función vital del hombre, la cual es habitar, habitar el mundo, pero para poder habitar al mundo tuvo antes que haber existido. El hombre existe en el tiempo, el tiempo que para Bachelard, es un instante, el instante es la única realidad del tiempo, el tiempo no tiene duración pero si espacio; el tiempo renace y antes de renacer tiene que morir, en ese sentido el instante está suspendido entre dos nadas, que son el pasado y el futuro, sólo existe el presente; el instante para los hombres es un tiempo extraordinario, sin embargo Bachelard afirma que como todo el tiempo es instante, todo el tiempo es extraordinario.
Se habla de un tiempo horizontal y un tiempo vertical, el primero organiza los hechos sucesivamente y el último es un tiempo detenido. La poesía en sí misma manifiesta un tiempo vertical y, en palabras del autor: “es la verticalidad, la profundidad o la altura, es el instante estabilizado en que ordenándose, las simultaneidades demuestran que el instante poético tiene perspectiva metafísica”2 de aquí sale que el instante poético es meramente complejo, por la cuestión de orden en simultaneidades que da al poeta un carácter apasionado que complementa con algo de razón. Cabe señalar que la poesía es un conjunto de simultaneidades, pero de simultaneidades ordenadas. Es así que logran tener un orden interno, ahora bien, el tiempo es un orden, por ende todo orden es un tiempo, siendo de esta manera, el autor menciona “y es ese tiempo vertical el que descubre el poeta cuando recusa el tiempo horizontal, es decir el devenir de los otros, el devenir de la vida y el devenir del mundo”3, estos últimos son ordenes de experiencias sucesivas que Bachelard separa, como si esta horizontalidad se borrara de pronto, de ahí que diga que el tiempo no corre sino brota (como una fuente y cada gota de agua saliente de ella es diferente).


Todas las simultaneidades que reúne el poeta llegan a convertirse en antítesis, de lo cual habría de mayor o menor alcance, en donde muchas veces se manifiestan un cúmulo de sentimientos que pueden ser contrarios (pone el ejemplo del lamento sonriente).
El poeta transmite ambivalencias en los sentimientos. Bachelard dirá que “el poeta se convierte en un guía natural del metafísico que quiere comprender todas las fuerzas de uniones instantáneas”4 lo único que necesitara éste es de un instante y lo puede crear, desarrolla pues una verticalidad en el tiempo de las formas y de las personas.






__________________
1.        BACHELARD, Gaston. “Intuición del instante: Instante poético e instante metafísico”, FCE, México, 1982, pág. 89
2.        Idem, pág. 90
3.        Idem, pág. 91
4.        Idem, pág. 96